El mantenimiento rutinario de ascensores es una tarea de mantenimiento periódica que se realiza al menos una vez cada 15 días, realizada por profesionales certificados. Los elementos centrales incluyen limpieza, lubricación, inspección y ajuste, garantizando el funcionamiento seguro del ascensor.
I. Contenidos básicos de mantenimiento
1. Limpieza diaria: Retire el polvo de la sala de máquinas, el hueco del ascensor y la cabina, y limpie los contactos de las cerraduras de las puertas, los botones, etc., para evitar que el polvo cause fallas eléctricas.
2. Mantenimiento de la lubricación: Aplique aceite a los cojinetes de la máquina de tracción, rieles guía, sistemas de puertas, etc., para reducir el desgaste y garantizar un funcionamiento suave.
3. Inspección y depuración: pruebe las funciones de los dispositivos de seguridad (como limitadores de velocidad, frenos, cerraduras de puertas, etc.) e inspeccione componentes clave como cables de acero y espacios libres para zapatas guía.
4. Ajuste y reemplazo: ajuste las holguras de los componentes al rango estándar y reemplace las piezas que hayan excedido el límite de desgaste (como cables de acero, zapatas guía, etc.).
II. Clasificación del ciclo de mantenimiento
1. Mantenimiento quincenal: Una vez cada 15 días, centrándose en limpieza básica, lubricación e inspecciones básicas.
2. Mantenimiento trimestral/semestral/anual: aumente gradualmente la profundidad de la inspección y realice una inspección integral y el reemplazo de componentes clave anualmente.
III. Requisitos de seguridad y emergencia
1. Las unidades de mantenimiento deberán establecer un número de teléfono de servicio las 24 horas. Después de recibir una alarma de atrapamiento, deben llegar al lugar de rescate en un plazo de 30 minutos en zonas urbanas.
2. Los registros de mantenimiento deben ser firmados y confirmados por la unidad de usuario y conservarse durante al menos 4 años.
3. Está estrictamente prohibido cortocircuitar ilegalmente el circuito de seguridad. Los dispositivos de seguridad deben restaurarse oportunamente después del mantenimiento o reparaciones de emergencia.